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10 de junio: Día de la afirmación de los derechos argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, y los espacios marítimos circundantes / 10 juin: jour de l’affirmation des droits argentins sur les Îles Malouines, Géorgie du Sud


Información para la Prensa N°: 129/15

 

10 de junio: Día de la afirmación de los derechos argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, y los espacios marítimos circundantes

 

El 10 de junio, la República Argentina conmemora la fecha de creación, en 1829, de la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos por parte del Gobierno de la provincia de Buenos Aires.

 

Desde su primeros pasos como Nación independiente, la Argentina, en su condición de heredera de los territorios del Atlántico Sur que habían pertenecido a España, ejerció sus derechos de manera permanente, procediendo al dictado de las normas y el establecimiento de las estructuras jurídicas y administrativas que consolidaran el ejercicio de su soberanía, fomentando el desarrollo de actividades comerciales, el establecimiento de población y una oficina administrativa local. La culminación de dicho proceso fue el dictado del Decreto estableciendo la Comandancia Cívica Militar de Malvinas, en la fecha que hoy recordamos, a cuyo frente fue designado D. Luis Vernet.

 

El 3 de enero de 1833, quebrantando la integridad territorial argentina, el Reino Unido ocupó las islas y desalojó a los habitantes y las autoridades argentinas, procediendo a ejercer un férreo control migratorio e impidiendo la radicación de argentinos provenientes del territorio continental con la finalidad de configurar una población a la medida de sus pretensiones coloniales. En más de 180 años, la Argentina nunca consintió la usurpación británica.

 

El 16 de diciembre de 2015 se cumplen cincuenta años de la adopción de la resolución 2065 (XX) de la Asamblea General de Naciones Unidas, mediante la cual toda la comunidad internacional reconoció la existencia de la disputa de soberanía y llamó a los Gobiernos de la Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte a negociar sin demora a fin de encontrar una solución pacífica al problema. Cincuenta años han transcurrido sin que este importante mandato haya sido cumplido en su totalidad. Cincuenta años, a pesar de que la Asamblea General y el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas  lo siguieron reiterando en más de cuarenta resoluciones hasta el presente.

 

La posición argentina cuenta con un amplio respaldo internacional. América Latina y el Caribe apoyan firmemente nuestros legítimos derechos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Dicha solidaridad se extiende también a países de otras regiones, como las 54 naciones africanas que en 2013 suscribieron la declaración de Malabo (Guinea Ecuatorial) en la que reconocieron los derechos de soberanía argentinos.

 

Por su parte, múltiples organismos y foros internacionales instan a la Argentina y al Reino Unido a reanudar las negociaciones para poner fin a la disputa de soberanía de manera pacífica y definitiva, entre ellos se destacan la Organización de las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos, el Grupo de los 77 más China, las Cumbres Iberoamericanas y las Cumbres de Países Sudamericanos y Arabes (ASPA).

 

A pesar del tiempo transcurrido y de las innumerables invitaciones al diálogo de la República Argentina, el Reino Unido se niega a reanudar las negociaciones de soberanía. Negociaciones - que en cumplimiento de la Resolución 2065 (XX) de las Naciones Unidas fueron llevadas a cabo durante dos décadas y en cuyo marco las Partes consideraron diferentes alternativas para resolver la disputa.

 

La negativa al diálogo encubre, además, una injustificada presencia militar británica en el Atlántico Sur, la que ha generado una creciente preocupación en la comunidad internacional, conforme ha sido expresado por diversos foros regionales y birregionales, así como por países de nuestra subregión que han señalado que la presencia de una potencia extra regional en las Islas Malvinas incide negativamente en el Atlántico Sur como Zona de Paz y Cooperación y constituye una amenaza latente.

 

Tampoco contribuye al diálogo la implementación de operaciones masivas de espionaje electrónico sobre líderes políticos y estructuras militares de nuestro país, que violan el derecho a la privacidad conforme a lo establecido en las Resoluciones 68/167 y 69/166 de las  Asamblea General de las Naciones Unidas.

 

A esto deben sumarse las ilegítimas actividades de exploración y explotación de recursos naturales desarrolladas por el Reino Unido en el Atlántico Sur, que  son contrarias a la resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas que insta a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en la situación mientras la controversia esté pendiente de resolución, lo que también ha sido señalado por otros foros de América Latina y otras regiones.

 

El MERCOSUR, el Grupo de los 77 más China, la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) y la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) han reconocido explícitamente el derecho de la Argentina a emprender acciones legales con pleno respeto del Derecho Internacional y de las resoluciones pertinentes contra las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos no autorizadas en las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

 

Resulta importante poner de relieve que las consecuencias de los actos unilaterales británicos no se limitan al tiempo presente, sino que se proyectan sobre las futuras generaciones. Los recursos pesqueros podrían ser sobreexplotados y los yacimientos de hidrocarburos, que pertenecen a cuarenta millones de argentinos, agotados. O podría ocurrir un accidente durante las operaciones para extraer hidrocarburos que impactase sobre el entorno prístino de las Islas.  Un derrame de petróleo de gran magnitud en el área tendría un impacto significativo en el ecosistema, que podría perdurar durante décadas.

 

De hecho, ha causado gran preocupación la falla en el funcionamiento de la válvula de seguridad de la plataforma Eirik  Raude que se encuentra operando ilegalmente en aguas cercanas a las Islas Malvinas. Las operaciones de la plataforma debieron suspenderse en abril a raíz del mal funcionamiento de la válvula de seguridad, mecanismo esencial de prevención con que cuentan las plataformas hidrocarburíferas para evitar desastres ambientales. En efecto, una falla en estos sistemas fue lo que provocó la tristemente célebre catástrofe ambiental en el Golfo de México.

 

Los países del MERCOSUR y la UNASUR, en tanto, asumieron compromisos concretos a fin de no facilitar las actividades de naves que tengan por fin apoyar de manera directa las actividades hidrocarburíferas que afecten los derechos argentinos en su plataforma continental e impedir el ingreso a sus puertos de embarcaciones que enarbolen la bandera ilegal de las Islas.

 

La recuperación pacífica de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, respetando el modo de vida de sus habitantes y de conformidad con el derecho internacional, constituye un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino, tal como lo establece la Cláusula Transitoria Primera de la Constitución Nacional.

 

La República Argentina reitera una vez más su derecho inalienable sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, así como su firme disposición a reanudar a la brevedad las negociaciones con el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte a las que nos exhorta las Naciones Unidas para dar una solución definitiva a esta tan inaceptable como anacrónica situación colonial."

 

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Information pour la presse

 

 

10 juin:  jour de l’affirmation des droits argentins sur les Îles Malouines, Géorgie  du Sud-et-les Îles Sandwich du Sud, et les espaces marins environnants.

 

Chaque 10 juin, la République Argentine commémore la date de la création, en 1829, du Commandement politique et militaire des Îles Malouines et celles adjacentes au Cap Horn par le Gouvernement de la province de Buenos Aires.

 

Dès ses premiers pas comme Nation indépendante, l’Argentine, dans sa condition d’héritière des territoires de l’Atlantique Sud qui avaient appartenus à l’Espagne, exerça ses droits de forme permanente, procédant au stipulé par les normes et établissement des structures juridiques et administratives qui ont consolidé l’exercice de sa souveraineté, fomentant le développement des activités commerciales, l’établissement de la population et un office administratif local. L’apogée du dit processus est celui dicté par le Décret établissant le Commandement Civil Militaire des Malouines, à la date qu’aujourd’hui nous célébrons, à la tête duquel a été désigné D. Luis Vernet.

 

Le 3 janvier de 1833, violant l’intégrité territoriale argentine, le Royaume-Uni occupa les îles et délogea les habitants et autorités argentines, procédant à exercer un dur control migratoire et empêchant l’établissement d’argentins provenant du territoire continental avec le but de configurer une population à la mesure de ses prétentions coloniales. En plus de 180 années, l’Argentine n’a jamais consenti l’usurpation britannique.

 

Le 16 décembre 2015 s’accompliront cinquante ans de l’adoption de la résolution 2065 (XX) de l’Assemblée Générale des Nations Unies, par laquelle toute la communauté internationale a reconnu l’existence de la dispute de souveraineté et a appelé aux Gouvernements de l’Argentine et du Royaume-Uni de Grande-Bretagne et d’Irlande du Nord à négocier sans attendre afin de trouver une solution pacifique au problème. Cinquante ans se sont écoulés sans que cet important mandat ait été rempli dans sa totalité. Cinquante ans, bien que l’Assemblée Générale et le Comité Spécial de la décolonisation des Nations Unies ont continué à réitérer dans plus de quarante résolutions jusqu’à aujourd’hui.

 

La position argentine compte avec vaste soutien international. Amérique Latine et Caraïbe appuient fermement nos droits légitimes sur les Îles Malouines, Géorgie du Sud-et-les Îles Sandwich du Sud et les espaces marins environnants. La dite solidarité s’étend également à des pays d’autres régions, comme les 54 nations africaines qui en 2013 ont souscrits à la déclaration de Malabo (Guinée Équatoriale) dans laquelle ils reconnaissent les droits de souveraineté argentins.

 

D’un autre côté, de multiples organismes et forum internationaux demandent instamment à l’Argentine et au Royaume-Uni de reprendre les négociations pour mettre fin à la dispute de souveraineté de forme pacifique et définitive, parmi eux se démarquent l’Organisation des Nations Unies, l’Organisation des États Américains (OEA), le Groupe des 77 et Chine, les Sommets Ibéro-américains et les Sommets Amérique du Sud-pays arabes (ASPA).

 

Malgré le temps écoulé et les innombrables invitations au dialogue de la République Argentine, le Royaume-Uni refuse de reprendre les négociations de souveraineté. Négociations – qui en application de la Résolution 2065 (XX) des Nations Unies ont été menées à terme durant deux décennies et cadre dans lequel les Parties considèrent différentes alternatives pour résoudre la dispute.

 

La négation au dialogue couvre, en outre, une présence militaire britannique injustifiée dans l’Atlantique Sud, ce qui a généré une préoccupation croissante dans la communauté internationale, conformément il a été exprimé par divers forums régionaux et bi-régionaux, ainsi comme par des pays de notre sous-région qui ont signalés que la présence d’une puissance extra régionale dans les Îles Malouines a une incidence négative dans l’Atlantique Sud comme Zone de Paix et Coopération et constitue une menace latente.

 

L’implantation d’opérations massives d’espionnage électronique sur les leaders politiques et les structures militaires de notre pays ne contribuent pas au dialogue, qui violent le droit à la vie privé conformément à ce qui a été établi par les Résolutions 68/167 et 69/166 de l’Assemblée Générale des Nations Unies.

 

A cela il faut y ajouter les activités illégitimes d’exploration et d’exploitation de ressources naturelles développées par le Royaume-Uni dans l’Atlantique Sud, qui sont contraires à la résolution 31/49 de l’Assemblée Générale des Nations Unies qui demande instamment aux parties de s’abstenir d’introduire des modifications unilatérales dans la situation pendant que la controverse est pendante de la résolution, ce qui a également été signalé par d’autres forums d’Amérique latine et autres régions.

 

Le MERCOSUR, le Groupe des 77 plus la Chine, l’Association Latino-américaine d’intégration (ALADI) et l’Organisation Latino-américaine de l’énergie (OLADE) ont reconnu explicitement le droit de l’Argentine à entreprendre des actions légales dans le plein respect du Droit International et des résolutions pertinentes contre les activités d’exploration et d’exploitation d’hydrocarbures no autorisées dans les îles Malouines, Géorgie du Sud-et-les Îles Sandwich du Sud et les espaces marins environnants.

 

Il est donc important de mettre en évidence que les conséquences des actes unilatéraux britanniques ne se limitent pas seulement au temps présent, mais se projettent sur les générations futures. Les ressources halieutiques pourraient être surexploitées et les gisements d’hydrocarbures, qui appartiennent à quarante millions d’argentins, épuisés. Ou il pourrait survenir un accident pendant les opérations d’extraction d’hydrocarbures qui impactent le l’environnement ancestral des Îles. Une fuite de pétrole de grande magnitude dans la zone aurait un impact significatif dans l’écosystème, qui pourrait perdurer pendant des décennies.

 

De fait, la défaillance de fonctionnement de la valve de sécurité de la plateforme Eirik Raude qui opère illégalement dans les eaux proches des Îles Malouines a causé une grande préoccupation. Les opérations de la plateforme ont dû être suspendues en avril à cause du mauvais fonctionnement de la valve de sécurité, mécanisme essentiel de prévention sur lequel comptent les plateformes hydrocarbures pour éviter des désastres environnementaux. En effet, une faille de ces systèmes a été ce qui a provoqué la tristement célèbre catastrophe environnementale dans le Golf du Mexique.

 

Les pays du MERCOSUR et UNASUR, pendant ce temps, ont assumés des engagements concrets afin de ne pas faciliter les activités de navires qui pour but de supporter de forme directe les activités hydrocarbures qui affectent les droits argentins dans sa plateforme continental et empêcher l’arrivée à leurs ports d’embarcation qui arborent illégalement le drapeau des îles.

 

La récupération pacifique des Îles Malouines, Géorgie du Sud-et-les Îles Sandwich du Sud et les espaces marins environnants, respectant le mode de vie de ses habitants et en conformité avec le droit international, constitue un objectif permanent et irrévocable du peuple argentin, tout comme l’établit la Clause Transitoire Primaire de la Constitution Nationale.

 

La République Argentine réitère encore une fois son droit inaliénable sur les Îles Malouines, Géorgie du Sud-et-les Îles Sandwich du Sud et les espaces marins environnants, ainsi comme sa ferme disposition à reprendre dans les meilleurs délais les négociations avec le Royaume-Uni de Grande-Bretagne et d’Irlande du Nord tel que l’exhorte les Nations Unies pour donner une solution définitive à cette aussi inacceptable que anachronique situation coloniale.

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular